Primero el negocio. Después la IA.

Entras con lo que te está frenando. Sales con algo funcionando.

¿Qué es lo que más te está costando hoy? Empezamos por ahí — no por digitalizar todo tu negocio de una.

Juanda Ospina

Juanda Ospina · Consultor de IA · Rionegro, Medellín, Colombia

¿Te suena esto?

Cotizar te obliga a abrir tres sistemas distintos — y mientras tanto el cliente espera.

Hay trabajo que no aporta nada y aun así se come el día: limpiar datos, cuadrar formatos, armar el mismo informe otra vez.

Te da susto aceptar más clientes porque no sabes si el equipo aguanta.

Ya probaste con IA, pero revisarle el trabajo te cuesta casi lo mismo que hacerlo tú.

Sobre eso último

Es lo primero que me dicen casi todos, y es justo.

No te voy a prometer que la IA que construyo no se equivoca. Es como un aprendiz: hay que darle contexto, corregirla y ponerle límites. La diferencia está en cuánto se equivoca y en si te enteras cuando pasa.

Por eso lo que construyo responde con los datos de tu negocio, no con los suyos — y cuando no tiene el dato, lo dice en vez de inventarlo.

Quién está detrás

Soy Juanda Ospina.

Desde 2017 en marketing, ventas, growth, operaciones, tecnología y datos, dentro de todo tipo de negocios reales. La IA la sumé después, para lo mismo de siempre: vender más, operar mejor y decidir con datos en vez de con intuición.

The Founder Room es la consultora de IA desde donde hago esto, y la opero yo: la sala a la que entras con algo que te está frenando y de la que sales con un plan y algo funcionando.

No vendo teoría. Te entrego el sistema documentado y a tu equipo capacitado para usarlo. No quedas dependiendo de mí.

Míralo funcionando

Así responde el asistente que usa tu equipo por dentro.

Ejemplo con datos ficticios.

Así atiende el chat que ve tu cliente cuando entra a comprar.

Ejemplo con datos ficticios.

Uno le habla a tu equipo. El otro, a tu cliente. Los dos leen los datos reales de tu negocio.

Cómo trabajamos

Nos sentamos juntos. Yo construyo. Tú revisas. Los dos mejoramos. Y otra vez.

Lo único que tienes que hacer es contarme cómo funciona tu negocio y decirme qué está bien y qué no. No tienes que ser técnico.

Empezamos por donde más fricción tengas hoy — no por digitalizar todo de una. Un proyecto arranca desde dos o tres semanas.

Y hasta que no funcione lo que trabajamos juntos, yo no me retiro. Tampoco desaparezco el día de la entrega: quedo atendiendo y revisando lo que se implementó.

¿Trabajas por tu cuenta?

Si no tienes equipo pero sí tareas repetitivas que te quitan horas, hay otra ruta: un Sistema Personal de IA armado con tus formatos, tus reglas y tu forma de trabajar.

Lo que he construido con profesionales así:

Para una consultora ambiental, un sistema que produce informes técnicos con su estructura y su forma de escribir — no plantillas genéricas que después toca reescribir.

Para un contador con varias empresas a cargo, un sistema que arma los estados financieros y valida los cuadres solo, avisando cuando algo no da.

Para un ingeniero con contratos públicos y equipo a cargo, un sistema para leer y auditar documentos largos sin pasarlos página por página, y para dejar registrado por qué se decidió cada cosa.

Lo que te llevas: el sistema funcionando con tus datos, tus criterios escritos donde el sistema los lee, y el hábito de corregirlo para que mejore. Queda operándolo tú, no yo.

Ver cómo funciona

¿Qué es lo que más te está costando hoy?

Empezamos por ahí. Agenda 30 minutos: salimos con una ruta concreta o con un "esto no es para ti".